PROFESIONAL SANITARIO

Antecedentes del carbón activado:

su utilización en el tratamiento de las flatulencias

Bird lo recomendó como un adsorbente para los gases que resultan de la indigestión1
Riese y Damrau2 notificaron el éxito terapéutico del carbón activado en el tratamiento de la flatulencia, diarrea nerviosa y excremento mal oliente. Se comprobó que un paciente que hacía hasta 20 deposiciones acuosas diarias durante muchos años, tras someterse a tratamiento con carbón activado mejoró clínicamente, remitiendo tanto la diarrea como el sangrado.
Yatzidis3 reportó que la administración de 20 a 50 g de carbón activado por día, aliviaba a pacientes urémicos de halitosis, anorexia, náuseas y vómitos. Hasta veinte meses de tratamiento no produjeron efectos adversos.
Dorn4 , en un estudio realizado a 100 adultos con diarrea inespecífica, probó que la utilización de carbon activado redujo la frecuencia de las deposiciones y acortó la duración de la diarrea, demostrando que puede recomendarse como medida inicial para el tratamiento de la diarrea, con el fin de prevenir con rapidez y eficacia la pérdida de líquidos y aliviar los síntomas.

Mecanismo de acción del carbón activado

Su utilización clínica se basa en sus propiedades adsorbentes.
El carbón activado es un agente adsorbente eficaz y no selectivo de una amplia variedad de fármacos y sustancias químicas, inhibiendo la absorción gastrointestinal de los mismos.
A elevadas dosis, está indicado por su acción adsorbente de productos tóxicos.
En lo referente a su capacidad para adsorber tóxicos, la eficacia del fármaco en el tracto gastrointestinal distal es cuestionable, puesto que el paso por el tracto gastrointestinal superior generalmente satura la capacidad adsortiva del fármaco.

El carbón activado en dosis menores

Está indicado para el alivio sintomático de los gases. Su capacidad de adsorber gases se verifica en el colon (intestino grueso). A nivel de tramos distales, actúa como antiflatulento.

El carbón activado, desde la perspectiva de su utilización en el tratamiento de la dispepsia y el meteorismo, ejerce una acción consistente en la adsorción de gases de los intersticios.

Comparación de carbón activado vs simeticona

Para tratar las molestias derivadas de la presencia gas a nivel intestinal, está ampliamente generalizado el uso de dos productos: el carbón activado y la simeticona.

CARBÓN ACTIVADO

  • Mecanismo de acción: actúa en tramos distales del intestino grueso donde la absorción de líquido ya se ha verificado
  • Su mecanismo puro de adsorción de gases resulta eficaz, en cambio la simeticona ya no ejerce la citada actividad en estos tramos5, siendo esto vital de cara a la eficacia comparativa de ambos al analizar la génesis del gas intestinal capaz de generar meteorismo y/o flatulencias, tal y como afirma Schoenfield5
  • Ejerce su acción a nivel colónico, una vez que los alimentos han pasado el intestino delgado sin haber sido digeridos (aquí es donde las bacterias producen el gas)

SIMETICONA

  • Mecanismo de acción: presenta una diferencia fármaco-dinámica esencial, pues hace coalescer las burbujas de gas que se forman en interfases líquidas
  • Actúa en los primeros tramos del tracto gastrointestinal (estómago e intestino delgado) donde hay presencia de líquido que permite la acción antiespuma de la misma5
  • No ejerce acción alguna sobre la formación de gas en colon
  • No se ha demostrado completamente que ejerza acción sobre la formación de gas en estómago
  • Sólo es capaz de actuar sobre el aire deglutido (aerofagia), lo cual es una causa muy infrecuente de meteorismo y/o flatulencias6

Análisis de ensayos clínicos

Riese y Damrac2 utilizaron carbón activado en el tratamiento de 61 pacientes que padecían diversos trastornos gastrointestinales (43 casos de flatulencia y distensión abdominal, 11 de diarrea nerviosa y 7 de meteorismo y heces malolientes).

Dosis administrada: 2 cápsulas (4 g de carbón activo/cápsula), 4 veces al día.

Los resultados obtenidos evidenciaron que, en los 43 casos de flatulencia, los pacientes aquejaban liberación frecuente de gas a través del recto, así como distensión abdominal. Los resultados del tratamiento con carbón activado resultaron “buenos” en 28 casos (65% de los pacientes). Estos pacientes referían la desaparición del flato, así como de la distensión abdominal con una mínima expulsión de gas por el recto. Los resultados fueron aceptables en 13 casos (30% de los pacientes).

Referencias bibliográficas
1. Mora C. El carbón vegetal como agente curativo. En http://www.lagrancontroversia.com/pdf/carbon.doc. 2. Riese JA y Damrac F. Use of activated charcoal in gastroenterology: value for flatulence and nervous diarrhea. Pág 510-512. J Am Geriatr Soc. 1964 May; 12:500-2. 3. Yatzidis H. Activated charcoal revisited. British Medical Journal October, 7th, 1972. Página 51. 4. M. Dorn: Kohle stoppt akute Diarrhö (Charcoal stops acute diarrhoea). MMW-Fortschr. Med. 146 (2004), No. 29-30, 676/43. 5. AHFS. Monografía sobre simeticona. En medscape.com. 2010. 6. Schoenfteld U. Intestinal Gas (Belching, Bloating, Flatulence). En MedicineNet.com. http://www.medicinenet.com/script/main/art.asp?articlekey=370.